Jáchal: historia y tradición en cada rincónAntiguas casonas de adobe, veredas angostas, arquitectura del siglo XVIII, es el paisaje urbano que presenta Jáchal; un departamento donde se respira historia y tradición. Suele decirse que si se quiere tener una idea de cómo era la Ciudad de San Juan antes del terremoto de 1944, hay que visitar Jáchal. Para llegar podemos hacerlo en automóvil o en ómnibus desde la Terminal de Ómnibus; hay tres empresas que llegan hasta allí, valor del pasaje es $66 ida y vuelta; por Vallecito (salida: todos los días 15.00, 19.00 y 21.30; lun. a sáb. 8.00 y 12.30; y dom. 8.30) por autotransportes San Juan (salida todos los días a las 18.45), y por empresa Mayo (salida: 8.30 y 22.30). Frente a la plaza principal se encuentra el Santuario Arquidiocesano de San José de Jáchal; declarado Monumento Histórico Nacional por la tradición que representa en la acción evangelizadora en Cuyo. El templo fue habilitado en 1785 y su sala parroquial fue escenario de importantes acontecimientos históricos. Las autoridades del lugar se reunieron allí el 15 de agosto de 1816 para jurar la independencia proclamada por el Congreso de Tucumán. Pero el principal tesoro de la parroquia es el Cristo Crucificado, conocido también como el Cristo Negro, una obra realizada por indios cuzqueños y traída desde Potosí a fines del siglo XVIII. Este Cristo fue hecho con cuero negro, articulado, y es de tamaño natural.
Las visitas guiadas a estos lugares, que en algunos casos incluyen espectáculos de luz y sonido, se convirtieron en la nueva atracción. Con más de dos siglos de existencia, resisten el paso del tiempo para atestiguar el desarrollo económico alcanzado por Jáchal en el siglo XVIII. Los molinos se levantan como símbolos de un pasado próspero. Estos son los molinos de: Reyes, Sardiña, García, Pérez, y el Viejo Molino de los Dojorti en Mogna.
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